Música para escuchar con nuestros hijos
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¿Cuál es la mejor música para niños? La que está buena para todos. La que antes de ser buena música para chicos es buena música.
Y a la hora de la buena música, para mí no hay distinción entre géneros o clasificación en franajas etarias. Yo disfruto con María Elena Walsh lo mismo que con Hot Chip. Así que aplico la misma lógica a mis hijos. Para el auto, suelo armarles listas que contienen temas que no han sido pensados específicamente para el mundo infantil, pero que de alguna manera reflejan ese universo ya que tienen un fuerte componente lúdico.



Les quería hablar de un grupo español llamado Prin la la que escuchaba mucho cuando Benito nació. Se trata de tres chicas de Córdoba que, junto con su primo, tienen editados dos discos. El primero, de 2007, se llama Esto es Prin la la y es mágico. No es un disco para chicos, pero fue grabado por niñas (la menor tenía 8 años). Su clima es de una rareza bellísima: se mezcla lo infantil y lo oscuro,  lo ridículo y la seriedad del primer amor, el desparpajo con la compostura de su calidad. Elijo la canción "Naves que dan vueltas a un balón", que ya había incluido hace mucho en la musicalización para hacer una chocotorta. La letra también es hermosa y auténtica: alude al mundo virtual, a ventanas de mensajes abriéndose infinitamente, a alquien que se confunde y transforma en ese espacio al que ingresa (en un ratón, o mouse del teclado, quizá), que pasa de ser real (corazón) a virtual (plástico). 

Les dejo letra y video. Después me cuentan.

Qué hora es, dónde estoy, 
ahora plástico antes corazón. 

Hago clic, suena un clac, 
y un segundo, 
y por la magia, 
ahora soy ratón. 

Voy abriendo todas las ventanas, 
volando sin colchón, 
decidiendo todos tus mensajes. 
No hay más tiempo, no hay más tiempo. 

Y otra vez sale el sol. 
Las olas bailan alrededor. 
Gran error no creer 
que las hadas hacen magia solo con amor. 

Recorriendo ciento y mil lugares, 
llegué junto a un montón de ratones. 
Naves que dan vueltas a un balón. 

Voy a ir sin miedo. 
Si estoy contigo todo es bueno. 
Voy a soñar. 
Corres tan despacio… y tú. 

Por un beso podrás encontrarme 
en naves que dan vueltas a un balón. 



"Naves que dan Vueltas a un Balón" por Prin'La Lá from eureka music on Vimeo.

Tratado sobre las escondidas
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A mi entender, el secreto de unas escondidas exitosas depende de dos variables. Por un lado, la participación de gente que realmente comprenda el verdadero espíritu competitivo de este juego. Por otra parte, que el lugar en el que se desarrolla la actividad tenga doble circulación, necesaria para generar la tensión que supone para quien cuenta, decidir hacia qué lado dirigir la búsqueda, sabiendo que cualquier elección implica riesgos. Puedo dar cátedra de esto, ya que tengo una cantidad de horas de vuelo que me definen como experta en este pasatiempo.

Cuando era chica, iba todos y cada uno de los domingos al club La Masía. No importaba si llovía o había un sol que ardía el pasto, si era invierno o verano, si mis padres tenían ganas o no. Pasé todos los domingos de mi infancia en ese lugar. Se me caen las lágrimas cuando pienso en cómo dejó de existir el espacio donde fui tan feliz (pero ese es otro relato). Era la sede deportiva del Casal de Cataluña, lugar del que mis yayos eran socios. Recuerdo que esperaba ansiosa a que se hiciera de noche para poder disfrutar de mi juego favorito, que en ese momento, por la rutina ya instalada, comenzamos a llamar "la típica escondi". (No sé porqué la supresión de la última sílaba, supongo que para darle una tonalidad afectuosa a la palabra).

Confieso que no era la que más se destacaba, pero tampoco contaba muy seguido. Había adquirido cierta técnica: esta consistía en escoger el lugar preciso (aquel que no estaba lejos de la pica, pero tampoco muy cerca como para ser el primer sitio pesquisado) y tener muchísima paciencia. Para ser una heroína por un instante, era necesario desarrollar esta virtud. Solo aquellos que lograban esperar el momento adecuado podían experimentar esa dicha plena que conllevaba el acto de tocar la pared y, con un grito que evidenciaba al mismo tiempo emoción incontenible y cierta calma sobradora, decir: "Piedra libre para todos mis cooooom-pas". Cada tanto, la vida me regalaba ese apogeo. Cómo extraño eso. En la adultez desaparecen esos momentos de felicidad tan intensa.

Esta introducción iba a cuento de que el otro día recordé el que posiblemente haya sido el capítulo más largo de mi vida. Estábamos con mis hermanos, parando en la casaquinta que mi tía Silvia había alquilado ese verano. Allá pasaba sus vacaciones con su hija (mi prima Julieta), con su ¿medio hermano? Hernán y con Walter (pareja en ese entonces de Silvia). Cuando llegaba la noche, una de las actividades predilectas eran las escondidas. El lugar era perfecto. Una casa grande, situada en medio de un parque inmenso con árboles, pileta y mucha vegetación. Aquella vez, alquien contó y todos nos fuimos a esconder. La pica estaba en una pared del fondo de la casa, equidistante de las esquinas que formaban los otros muros y opuesta a la puerta de entrada a la vivienda. La decisión que había que tomar no era difícil: ¿ir hacia la izquierda o hacia la derecha? (Nadie, a esa edad, hubiera osado alejarse más de un metro de la casa). Así que corrimos hacia alguno de estos lados. Pero Walter no. Él fue hacia la parte trasera de la quinta: lo que para nosotros era "el bosque". Yo lo vi. (Aquí debería dejar de lado mi oficio de correctora y decir redundantemente: "lo vi con mis propios ojos"). Se esfumó. Desapareció en medio de la noche entre los arbustos del jardín. El tiempo pasaba, comenzaron a picar o a ser descubiertos los participantes y Walter no aparecía. Todos teníamos puesta la esperanza en él, pues dependíamos de su liberación. Pero nunca volvió. Lo buscamos por toda la quinta. Entre los árboles, en la pileta, en la entrada, dentro de los autos estacionados. No estaba. Lo único que quedaba era asumir que habíamos sido engañados y que el tipo había encontrado la manera de atravesar el parque sin ser visto (cosa que era, prácticamente, magia), regresar a la casa y ocultarse en su cuarto. Allí dormía Silvia. Tocamos la puerta y ella respondió con firmeza y algo de fastidio que él no estaba. Decidimos, entonces, abandonar la búsqueda e irnos a dormir. Al día siguiente Walter solo dijo que se había ocultado toda la noche en un lugar secreto. Nunca supimos la verdad. Algunos, los incrédulos, decidieron que todo era una farsa, que nos había estafado. Yo todavía pienso que se quedó dormido sobre la rama de algún arbol, mientras se reía viendo desde arriba cómo nos había arruinado el juego.

Korn
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En otro tiempo, yo quería ser la novia del chico más malo
de un pueblo lejano y ajeno a mí.
En ese entonces, los canallas te adoraban
como si fueras una exótica princesa rusa,
Y de un día para el otro, soltaban tu mano en la calle cuando pasaba una más tonta.
Cortaban con vos, así nomás, con la mano y con un fierro,
que te clavaban en la muñeca, primero, y después en la garganta.

Nadando como si nada
Paula Fazio 4 comentarios


Cuando era chica tuve un pez que se suicidó. Yo tendría unos 8 o 9 años, o tal vez más, ya nadie podría saberlo.  Lo habían traído hacía unos días y lo habíamos puesto en una pecera chica, en el lavadero.  Lo ubicamos junto a una ventana cuyo vidrio era esmerilado, así que el bicho ni siquiera llegaba a tener vista al departamento de enfrente.  No se quejaba, ni parecía advertir su lamentable suerte. Al contrario, se lo veía tranquilo, nadando como si nada. No flotaba ni lucía cansado, su naturaleza lo hacía moverse mecánicamente.
Ese día mi vieja estaba cambiando el agua de la pecera y la ventana estaba  abierta.

Hola ma: ¿sabés quién murió?
Paula Fazio 19 comentarios


Hola ma:

Hace un rato me enteré de que se murió la Walsh. No le digo María Elena, prefiero llamarla así, con el artículo y el apellido, como se nombra a un maestro. Por todas las redes sociales comenzaron a llover los homenajes y las menciones hechas de corazón. Me encontré lloriqueando y de repente me di cuenta de que me estaba acordando de cuando le poníamos a Benito el cd de ella y cantábamos con vos. Benito, con su mes de vida, ni enterado. Nosotros, con Gaby y con vos, cantando los tres como niños, entregados a su juego. Fueron pocas veces. Después ya no pudiste venir más a casa.

Fantasías animadas
Paula Fazio 2 comentarios



A Benito no le gusta más Bob Esponja. Me mató: a sus dos años me proporciona una de las primeras desilusiones como madre. No solo porque de todas las opciones era la mejor y una que yo podía compartir con él (de hecho, yo veía a Bob antes de que él existiera), sino que además eligió como reemplazo a Jorge el curioso y a Mecanimales, que me resultan insoportables. ¿Qué es lo que me pasa que estoy tan intolerante? ¿Qué puede tener un monito como Jorge para que me produzca rechazo a mí, justo a mí, que pasé toda mi infancia viendo dibujitos? ¿Acaso Mazinger Z no era un robot también, como cualquiera de los Mecanimales? Sí, pero hay algo que diferencia a estas series de las de antes.

Novedades
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Hoy y todos los sábados de 19 a 21 hs. voy a estar pasando música en el programa "Lugares comunes". Pueden sintonizarlo on-line en www.ciclopradio.com.ar

Top five de errores de la memoria de corto plazo
Paula Fazio 3 comentarios

1- Darme cuenta, en el mismo instante en que la palma de la mano cargada con shampoo toca el cuero cabelludo, de que ya había realizado esa operación un minuto antes (aquí además hay un gran tema: ¿por qué en la segunda lavada siempre sale mucha más espuma?).

2- Buscar en todos los recovecos de la cartera las llaves que cuarenta y cinco segundos antes guardé en el bolsillo.

El timbre de los yayos
Violeta Increíble 4 comentarios


Recién, mientras buscaba un post en este blog fantasma, me di cuenta de dos cosas:

1- Cuando lo abrí, dije que iba a armar dos top five que suelen generar polémica entre mis amigos. Uno es el de mis cinco comidas; el otro se refiere a nombres de calles de Buenos Aires. En estos días algo voy a publicar, no porque tenga ganas de escribir sobre eso, sino porque odio tener cosas pendientes.

2- En el post sobre la risa, no quedó asentada una de las mejores anécdotas familiares que involucran a la yaya y que provoca carcajadas por doquier: la historia del timbre de los yayos.

¿Alguien con cuenta en Taringa me hace un favor?
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Un piola, de esos que siempre existen, ubicó cómodamente su mouse sobre el texto de mi post sobre la chocotorta, luego con ctrl + A, seleccionó el texto por completo, lo copió, lo pegó y lo publicó como si fuera suyo en Taringa.

Y encima me tengo que comer comentarios de idiotas que me escriben para decirme que soy yo la que roba. En fin, alguno que tenga cuenta en Taringa y no sea "novato", que comente el post http://www.taringa.net/posts/recetas-y-cocina/3755744/Receta-de-una-buena-chocotorta.html#cielo y le mande muchos saludos de mi parte a ese pelagatos.

Burp! Barf! Puaj!
Paula Fazio 0 comentarios

Ayer mientras volvía de visitar a mis viejos, venía pensando en cómo extraño sentarme frente a la computadora y escribir sin apuro, con tiempo para disfrutar del acto per se. Había estado masticando un tema que me conmueve, como para volver a empezar con entusiasmo y lograr que los tantos avatares que tiene mi vida cotidiana no me distraigan de algo que tengo ganas de hacer. Había decidido que si lograba llegar temprano a casa, acostar al niño y dormirlo sin escándalos, iba a encarar el tema pendiente; sin importar que al día siguiente tuviese que madrugar.

Lo bueno de tener perro
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Desde hace ya unos meses soy una integrante más del mundo de los poseedores de perros. Debo decir "mundo" porque realmente creo que se abre una nueva dimensión: si no fuera por Mona, jamás me hubiese dado cuenta de la cantidad de veterinarias que existen en esta ciudad, ni se me hubiera cruzado por la cabeza conversar con nadie en la plaza, ni muchísimo menos podría haber imaginado la existencia de¨clanes de vecinos¨que se juntan allí a socializarse con la excusa de estar socializando a sus mascotas.

Meme
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Epa, ¡qué título! ¿Esperaban un tratado sobre la mamadera? OSOOOOOOO. Todavía no estoy tan pendiente del "temita". Ya van a tener oportunidad de verme perturbada por todo tipo de trivialidades relacionadas con la maternidad y sus alcances. Pero todavía no he entrado en el mood.

Resulta que venía pensando en escribir sobre mi nueva vida en el mundo de los felices poseedores de mascota. Estaba haciendo mi crónica mental de cómo había cambiado mi vida desde que Mona llegó a casa y de lo idiota que me siento hablando todo el día de la perra, viendo Animal Planet, charlando con vecinos en el parque sobre las "gracias" de nuestros canes y acariciando cuanto perro pase a mi lado. Pero, afortunadamente, llegué a sana conclusión de que esto no le interesaría a nadie más que a mí.

Receta de una buena chocotorta
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La buena chocotorta debe respetar el espíritu con el que este encantador postre es asociado tradicionalmente: el de la fiestita infantil. Con esto no quiero decir que cada vez que vayamos a hacer nuestro amado dulce, tengamos que inflar globos, decorar la casa con pósters de Transformers y ponernos la nariz de payaso. Más bien intento esbozar una hipótesis que tiene como primer postulado esta idea: para un éxito seguro, debe existir en el momento de la preparación cierto clima lúdico. Una chocotorta sincera debe ser desprolija y desmesuradamente infantil, y debe, además, exhibir la correspondiente alegría inocentona (lograda muchas veces a través del clásico recurso del coloreado caminito de M&Ms decorativos).

La conjura de los yesos
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A ver, vamos por partes. ¿Creen en las casualidades? ¿No? Bueno, presten atención a este diálogo vía mail entre mis amigas y yo (está todo en mi casilla de google groups, se lo juro).

La yaya dixit 3
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(Mamá, papá, el yayo, la yaya, Gaby y yo en el cuartito de Laia viendo en un mini-monitor de computadora Boca-River por internet. La yaya, bastante aburrida, no para de hablar en un continuo intento de conseguir que alguien le dé algo de bola.)

Me alegró la tarde
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Un amante del "collage callejero" tomó prestado este afiche de la vía pública:

Chaa chan, cha-chaaaan...
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Este año es el año del casamiento: en mi vida, dos en un año es todo un record. Hace un par de meses, mi primo Pato (uno de los inusitados "casos") me pidió consejo para la elección de la canción con la que hará, de la mano de su flamante esposa, la entrada triunfal al salón de fiestas. No tuve una respuesta inmediata, supongo que porque como esa escena nunca formó parte del "imaginario de sketches posibles en mi vida", por lo que no me había planteado la pregunta que muchos se hacen o se han hecho: ¿con qué tema entraría a mi propia boda?

Novedades
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Hoy mientras retocaba la agenda de Poné Play encontré que alguien me había linkeado. Al entrar veo que se trata de un blog inspirado en el teatro y firmado por un tal Paul.
Mi amigo Ricky me acaba de "refrescar" (o resucitar, porque la verdad es que lo había leído por ahí, pero no me acordaba un cuerno) que este domingo toca Holden en La Trastienda (ok, lo voy a preguntar ahora: ¿alguien más tiene ganas de venir ahora que no tengo guita? ).

Volvió Mal elemento!!!
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En el mismo horario, es decir, sábados de 22 a 00 hs. por LR11 Radio Universidad de La Plata. Desde capital, la opción es escucharlo por internet, así que hay que entrar en la página de la radio. Irá una vez por mes en vivo y el resto de los programas, grabado.
Están avisados!


Exabruptos
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Luego de varios meses de dar vueltas, "lancé al mercado" mi nuevo juego de imanes Divine Parole. La temática de este año versa sobre "piropos y exabruptos" y este post tiene que ver con el último término del binomio. Resulta que el proceso de selección del vocabulario hostigador fue mooooy divertido (y sí: casi todos, a la hora de escupir veneno, desarrollamos un potencial creativo que poco emerge cuando tiramos flores).

¿Cómo festejo mis 30?
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Se viene un festejo "improvisado" porque no tuve tiempo.
En esta casa ya hubo: fiesta de la bola loca (volumen 1, 2 y 3), fiesta azul, fiesta de la letra, grandes valores del karaoke y fiesta de la guitarra fogonera.
La pregunta es: ¿qué hacemos mañana?
Se aceptan propuestas relacionadas con el 30.

Una del yayo
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Súper picada en honor al cumple de mi vieja. Producida por Gaby, o sea, superproducida. Todo prolijamente exhibido, como se imaginarán.

Siamo Fuori
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Mi lunavier laboral se compone de una serie de actividades heterogéneas, a veces espaciadas y otras amontonadas, que podríamos llamar "el rebusque". No se trata del mismo rebusque de la persona que tiene que sobrevivir a base de changas porque no tiene empleo, ni del rebusque del tipo que se las ingenia para no trabajar, pero aún así proveerse de un sustento. No. Lo mío discurre por el lado de de no caer en la monotonía o en el laburo esclavizante, y eso lo consigo a través del cumplimiento de tareas que, si bien son interesantes y se desarrollan con un relativo bajo grado de presión, no me representan del todo. Sí me configuran: yo soy todo aquello que hago (soy profesora de español, soy la que fabrica y diseña imanes decorativos y soy mis demás etcéteras). Soy, también, muy conciente de que mi situación es afortunada.

2 cosas 2
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Hice tanto quilombo con el link del post anterior, que casi nadie pudo bajarse el archivo. Cuando lo arreglé, avisé, pero caducó!!!
Así que lo vuelvo a poner acá:

Descubriendo nuevas dimensiones
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Acabo de descubrir, hace ya unos días, una nueva dimensión: la del dolor físico. Para ser más precisos, ese que se inscribe dentro de los límites de lo moderado a lo intenso. Y la verdad es que quedé medio alterada. No importan los detalles crudos, sólo voy a contar que tuve una infección en una herida de una operación en el abdomen y resulta que el procedimiento para sacar "la podredumbre de adentro" resultó bastante violento.
Lo que me sorprende ahora, lejos del episodio, es la magnitud que alcanza la sensibilidad generada por el sufrimiento y cómo esto puede afectar situaciones que normalmente no serían dolorosas (recuerdo que experimenté una punzada cuando alguien me tomó fuerte del brazo para ayudarme a subir a un taxi).

Y ya que estamos...
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...seguimos con la onda de compartir info que llega al mail. La verdad es que no lo vi anunciado por ningún lado, así que paso la bola. Yo, en una de esas, me doy una vuelta después de la radio. Si alguien va, que chifle.


PEQUEÑA ORQUESTA REINCIDENTES
sábado 6 de enero, 22:00 hs. en VERANO 07, Vivir nuestra ciudad
ESCENARIO PLANETARIO
. Av. Sarmiento y Av. Figueroa Alcorta
GRATIS

Miren lo que me llegó a mi mail
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Tanto que protesté porque no venía a Argentina ninguno de los artistas nórdicos que visitaron Brasil recientemente, y miren lo que me llegó:
:: ERLEND ØYE (ACÚSTICO) (NORUEGA), EN EL ESTRENO DE COMPASS

Amateur player
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Mi amiga Celeste, me manda este mail desde España: