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Unos criminales....

Ayer a la noche, mientras comía, enganché Criminal, la nueva serie de canal 9. Aparentemente, la agarré desde el principio (tal vez me haya perdido los primeros diez minutos), con lo que ya tengo un buen panorama de cómo viene la cosa.
El primer bloque duró bastante, así que cuando llegó la publicidad, que se extendió un buen rato, aproveché para hacer zapping manteniendo el eje en Criminal.
Después de haber visto media hora seguida de esta serie y después de pasar por todos los noticieros, se podría decir que yo ya estaba lista. A las crónicas de robos, secuestros, asesinatos, tiroteos, etc., que parecen ser las únicas noticias que narran nuestra realidad, ahora hay que agregarle que, en programas como el que vi, se ficcionaliza esa "inseguridad" del modo más directo y repulsivo que pueda existir.

Veamos. Básicamente, dos ejes: una familia de remiseros (hijo: Diego Peretti, padre: Ulises Dumont) y una fiscalía (fiscal: Inés Estévez).
Trama. Orden feliz: la vida simple y familiera de los "Perettis" que son pobres, pero honrados. Ruptura del orden feliz: dos delincuentes asesinan al padre de Peretti de un modo bien violento (primero lo cagan a palos, después le apuntan y al grito de "morite, guacho", le disparan). Aclarción: no sé por qué lo asesinan ya que no vi los primeros minutos, pero aparentemente no sería para robarle, sino porque él presenció un robo y los podría reconocer.
Detalles para condimentar: Peretti escuchando por la radio del remís cómo asesinan a su propio padre. El encuentro tardío con su padre que está muriendo. La escena trágica de Peretti gritando "Nooooooo". La familia "destrozada". La cámara enfocando la silla vacía en la escena de la comida familiar. Y todo así, en esa línea.
Diálogos destacados: Ulises Dumont, hablando con su hijo respecto al robo (o algo así) que él presenció: "Noooo, para qué voy a ir a hacer la denuncia, si esos tienen la puerta de la cárcel abierta, entran y salen cuando quieren...yo quiero vivir tranquilo, sin miedo, ¿sabés lo que hay que hacer con estos? ¡Hay que juntarlos a todos en Plaza de Mayo y matarlos a todos, cagarlos bien a tiros..!."
Después de esto....
1° conflicto que hace avanzar la trama: Peretti, que había escuchado por radio que uno de los asesinos se apodaba "Conejo" (no es ese el apodo real, pero pongámosle "Conejo" porque no me acuerdo), oye en un bar que alguien grita "Vamos, Conejo". Inmediatamente, nuestro hombre sigue al sospechoso hasta la villa (que aparece representada como un lugar donde hay muchos nenitos cagándose a piñas en la calle) y, traumado, regresa a su casa. Al llegar esa noche, su madre llorando le dice que no puede dormir hasta no saber que él ha regresado de su trabajo sano y salvo. Así que luego de pasar una pésima noche con miles de voces hablando en su cabeza, Peretti vuelve a buscar al asesino de su padre a la villa y lo ve justo cuando éste sale en su moto. Obviamente, el muchacho va a la bailanta (¿a dónde más iría un villerito?, ¿a la plaza?). Acto siguiente, Peretti entra al bolichón, encuentra a su enemigo en el baño, donde comprueba que es el verdadero asesino porque nota que tiene colgada la cadenita de su padre, y entonces se paraliza. Tiempo después, juntando odio y valor, nuestro vengador se convierte en asesino al hacer justicia por mano propia matando con un disparo al chico.
Supuesto gancho: Inés Estévez es una fical que investiga al joven criminal y está a punto de capturarlo. Afortunadamente para la historia, esa misma noche, Estévez "llega tarde" a la cumbia en búsqueda de su presa, justo segundos después de que éste ha sido asesinado por Peretti. La serie nos muestra como los dos protagonistas se cruzan en la calle.
Verdadero gancho: Al menos por ahora, nuestro protagonista justiciero tiene todo para que el espectador típico de canal 9 y radio 10, haga empatía con él: la familia es un gran valor y él es un buen hijo que quiere mucho a sus padres, además es muy trabajador y tiene que laburar mucho para mantener a una esposa embarazada, y varios etcéteras que, me imagino, se irán desarrollando. Ahora bien, lo "notable" de la serie es que este "héroe" es un tipo que, cansado de la inseguridad, decide hacer justicia por cuenta propia.

Me pregunto.... ¿Alguién más vio el programa? (no vengan a decirme que para qué lo veo y todo eso porque la verdad es que lo vi entero dado que no podía creer lo que estaba pasando) ¿Alguien más notó el tono tan explícitamente hadadiano? (No es que yo no haya visto nunca nada así, pero la verdad es que me sorprendió que todo fuera tan abierto y además me desilusionó que una actriz como Inés Estevez, que me caía bien, esté metida en un proyecto de estas características)
¿Se dan cuenta de que probablemente muuuuuucha gente que la vio compró ingenuamente esta visión sin ningún tipo de reparo o crítica?
¿Es tan necesario para estos tipos de canal 9 seguir echando leña al fuego, generar más resentimiento, naturalizar la violencia social, estando la situación como está?, ¿no había otro tema para contar?, ¿no les parece demasiado lucrar con algo tan delicado como la inseguridad?
Digo esto porque yo intuyo que, paradójicamente, tratar al tema desde la "ficción" tiene un impacto aún más fuerte que abordarlo desde la "realidad" de las noticias. La gente se compenetra, se involucra, se confunde y equivoca mucho más con una serie que con una noticia. La gente todavía llama a Leyrado "Panigasi" y cree que vive con Mercedes Morán.
Por supuesto, no es que estas cosas que se cuentan no sucedan, pero obviamente Criminal no se va a ocupar de preguntarse por qué está pasando todo esto ni mucho menos.
Yo no voy a decir que habría que censurarlos porque sería entrar en un juego similar al de ellos, pero la verdad es que siento que esta serie es peligrosa y lo peor es que no sé si todos los que están involucrados se dan cuenta de esto.
Así que lo único que voy a decir es: cuidado con lo que miran porque les juro que les puede caer muy mal.